¿Qué tan fuerte suena un concierto? Decibeles, riesgo y tiempos de exposición

Para entender por qué los oídos sufren en un concierto, ayuda ponerle números al ruido. La escala de decibeles es logarítmica: un aumento de 10 dB se percibe como el doble de volumen, y el riesgo crece mucho más rápido de lo que parece.

Referencias cotidianas

Una conversación normal ronda los 60 dB. El tráfico intenso, unos 85 dB —el punto donde la exposición laboral prolongada ya exige protección—. Una discoteca o un bar con música en vivo se mueve entre 95 y 105 dB. Y un concierto o festival puede superar los 100–110 dB cerca de los parlantes.

El tiempo importa tanto como el volumen

Según los criterios de referencia usados en salud ocupacional, a 85 dB el oído tolera unas 8 horas de exposición; por cada 3 dB adicionales, ese tiempo seguro se reduce aproximadamente a la mitad. A 100 dB hablamos de alrededor de 15 minutos, y a 110 dB, de menos de 2. Un show completo cerca del escenario supera por mucho cualquier margen seguro sin protección.

Qué hace la protección auditiva

Unos tapones con filtro acústico restan su atenuación al nivel que llega a tu oído: con una reducción certificada de 23.2 dB SNR como la del Woo Experience 2, esos 105 dB del show pasan a un nivel mucho más cercano al rango tolerable para una exposición larga —y como atenúa más los agudos estridentes que los graves, la música conserva su base y su energía.

La regla práctica es simple: si tienes que gritar para que te escuche la persona de al lado, el nivel amerita protección. Revisa nuestra guía de tapones para conciertos y fiestas para elegir la tuya.

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